Nota Preliminar

Los Old Charges, o "Antiguos Deberes", constituyen una serie de manuscritos de un valor verdaderamente excepcional. Con ellos la Masonería de nuestros días encuentra el eslabón que la une con su antigua tradición operativa, la llamada Masonería del Oficio o Craft Masonry. Como a este respecto ha llegado a decir Edmond Mazet, un investigador masónico, "los Old Charges representan una sucesión de jalones que nos religan a través del tiempo y de todas las transformaciones que la Masonería ha podido sufrir, a nuestros antecesores los masones operativos de la Edad Media". En efecto, los "Antiguos Deberes" constituyen la prueba incontestable de que la actual Masonería procede directamente de los constructores medievales, de los que hereda sus principales símbolos y ritos, así como los "usos y costumbres" por los que se rigen sus integrantes. En este sentido, recordaremos que las "Constituciones de Anderson" de 1723 y 1738 se inspiraron justamente en los Old Charges, tomándolos como modelo y guía para su redacción. Y el hecho de que las Constituciones y Reglamentos Generales de casi todas las Logias y Obediencias actuales se inspiren a su vez en las de Anderson, confirma la existencia de esa continuidad, de ese hilo ininterrumpido, entre la antigua Masonería y la nacida en 1717, a pesar de las diferencias que puedan existir entre una y otra.

Si actualmente podemos disponer de los Old Charges, ello es debido en gran medida a la labor llevada a cabo por la logia de estudios inglesa "Quatuor Coronati Nº 2076", conformada por estudiosos de la historia y el simbolismo de la Masonería, que son los que se han encargado de rescatar esos masnuscritos de las bibliotecas y archivos masónicos dispersos por toda la geografía británica *.

En los Old Charges cabe destacar dos partes principales:

1. Una historia legendaria del oficio y de la fraternidad masónica. En esa historia se trata principalmente del "origen primero de la Geometría", a la que constantemente se identifica con la Masonería, destacándose también al resto de ciencias y artes liberales. Se menciona a sus fundadores míticos (Jabel, Jubal, Tubalcaín, Noemá) y a ese linaje de sabios y filósofos (Hermes, Pitágoras, Euclides), patriarcas (Abraham) reyes (Nemrod, David,  Salomón, Carlos Martel, Athelstan, Edwind) artesanos (Hiram, Aymon, Namus Grecus), y tantos otros que han transmitido la Ciencia Sagrada a lo largo del tiempo, y que constituyen la auténtica "cadena áurea" de la Orden masónica, que si bien nace como tal en la cristiandad medieval (algunos autores citan como fecha significativa el año 926, cuando fue convocada en York la primera asamblea general de los constructores ingleses), y bajo su forma actual hace casi tres siglos, en ella pervive la memoria de un origen mucho más antiguo (tan antiguo como la Geometría), y es justamente para que esa memoria no se perdiera que se plasmó por escrito lo que antes se transmitía de forma oral. En esa transmisión, ya fuese oral o escrita, se vehiculaba ante todo la historia simbólica de la Orden, lo que formaba parte de la enseñanza que recibían los que recién ingresaban en el oficio. En este sentido hay constancia de que la costumbre de leer los Old Charges al nuevo masón era común en la época medieval, y lo continuó siendo durante el siglo XVIII, como lo atestiguan las propias "Constituciones de Anderson", en las que figura explícitamente la obligación de leérselos al recipiendario tras la ceremonia del rito de iniciación.

2. Los "deberes" propiamente dichos. Se trata de los "usos y costumbres" que regulaban la conducta de los aprendices, compañeros y maestros, entre sí mismos y en relación al Oficio y la Fraternidad. Ese conjunto de reglas y obligaciones debían ser observadas fielmente, tanto en el terreno profesional como en el particular y personal. Se trata de unos códigos de comportamiento que revelan un alto concepto de la moral y la ética, lo que teniendo en cuenta el carácter iniciático de la Orden masónica debe verse como la aplicación a nivel humano y social de principios de orden mucho más profundo y elevado, de los que derivaban también los secretos del oficio.

Si bien los Old Charges proceden de la antigua Masonería inglesa, y escocesa, también iremos incluyendo documentos procedentes de la Masonería continental, especialmente la de las cofradías y guildes de los países germánicos, que se agruparon bajo la poderosa "Federación de Logias del Santo Imperio", conocida como la Bauhütte, cuyos centros principales se encontraban en Estrasburgo, Colonia, Ratisbona, Viena y Berna.

Pretendemos así ofrecer una visión lo más amplia posible de aquella antigua Masonería, de aquellos "albañiles libres" que dejaron la huella de la Ciencia y el Arte hermético grabada en la piedra, cuyo conocimiento, lejos de agotarse en ellos, pervive en todos los masones que hoy en día asumen su legado simbólico, caminando por las vías que les fueron trazadas desde tiempo inmemorial.


* Esta Logia (cuyo nombre alude a los Cuatro Santos Coronados, que forman parte también de las leyendas masónicas, y muy especialmente nombrados por los antiguos masones de habla alemana), publica anualmente el fruto de sus investigaciones en la revista Ars Quatuor Coronatorum. Constituida el 24 de Noviembre de 1884, la Quatuor Coronati es la primera logia de estudios conocida, y el modelo de todas las que se crearon a partir de entonces (entre las que sobresale actualmente la "Loge National de Recherches Villard de Honnecourt", y su revista del mismo nombre, que ha traducido y publicado numerosos manuscritos y documentos). En sus estatutos de 1887 la Quatuor Coronati indica sus principales objetivos: 

1. Crear un centro y un lazo de unión para los estudios de la Masonería. 
2. Atraer a los masones a fin de inculcarles el interés en la búsqueda masónica. 
3. Someter los descubrimientos y las conclusiones de las búsquedas al juicio y la crítica de los Hermanos competentes. 
4. Expandir en toda la Orden las comunicaciones y las conclusiones, publicando los trabajos de la logia en su integridad. 
5. Reimprimir los trabajos raros y de calidad sobre la Franc-Masonería, así como los manuscritos. 
6. Dar a conocer a la Masonería inglesa las búsquedas realizadas por los Hermanos extranjeros publicándoselas. 
7. Prestar atención a la extensión progresiva de la Masonería en el mundo. 
8. Crear una biblioteca y un museo masónico. 

Asimismo queremos destacar a los historiadores  D. Knoop, G. P. Jones y D. Hamer colaboradores de la  Ars Quatuor Coronatorum. De los dos primeros mencionar sus dos obras fundamentales al respecto: The Mediaeval Mason y The Genesis of Freemasonry.  También a A. G. Pool y su The Old Charges. Al norteameriano A. Mackey y su prestigiosa Mackey's Revised Encyclopedia. Y a tantos y tantos otros que se han dedicado a recuperar este importante patrimonio de la Masonería, y de los que iremos dando noticia a lo largo de estas recopilaciones.

 
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